Papa León XIV

En Barcelona

La cobertura más completa de un viaje

que marcará a toda la Iglesia

Barcelona: Del 9 al 11 de junio

Barcelona representa uno de los principales focos de espiritualidad contemporánea dentro de la Iglesia en España, especialmente a través del templo expiatorio de la Sagrada Familia, obra cumbre de Antoni Gaudí, concebida como una catequesis arquitectónica al servicio de la fe.


La ciudad, profundamente marcada por la tradición cristiana y por la singular espiritualidad de Gaudí —actualmente en proceso de reconocimiento eclesial—, se convierte durante la visita papal en un símbolo de la evangelización a través de la belleza. La coincidencia con el centenario de la muerte del arquitecto refuerza el significado religioso del viaje.



Asimismo, la posible visita a Montserrat subraya la dimensión mariana de la Iglesia catalana, consolidando Barcelona como espacio de fe, cultura y tradición viva.

Oración del Jubileo

Ya en Barcelona, el mismo día 9, tras aterrizar en el aeropuerto internacional de Barcelona/El Prat, el Santo Padre rezará la hora media en la Catedral de la Santa Cruz y Santa Eulalia.  Al finalizar la tarde, presidirá una vigilia de oración en el Estadio Olímpico Lluís Companys.


Al día siguiente, el miércoles día 10, León XIV se trasladará a la diócesis de Sant Feliu de Llobregat, en donde visitará el Centro Penitenciario Brians 1; tras lo cual se desplazará  hasta la Abadía de Nuestra Señora de Montserrat para presidir el rezo del Santo Rosario.


Por la tarde del mismo día, el Santo Padre mantendrá un encuentro con organizaciones de caridad y asistencia de la diócesis de Barcelona en la Iglesia de San Agustín. Tras este encuentro, León XIV presidirá la celebración de la Santa Misa en la Basílica de la Sagrada Familia; tras la que inaugurará la Torre de Jesucristo del templo. 


Oración del Jubileo

Padre celestial,
que la  fe  que nos has dado
en tu hijo Jesucristo, nuestro hermano,
y la llama de  la caridad  encendida
en nuestros corazones por el Espíritu Santo,
despierten en nosotros la bienaventurada  esperanza
en la venida de tu Reino.



Que tu gracia nos transforme
en cultivadores incansables de las semillas del Evangelio,
que transformen desde dentro a la humanidad y al cosmos entero
en la segura espera
de un cielo nuevo y una tierra nueva,
cuando, vencidos los poderes del Mal,
tu gloria resplandezca eternamente.


Que la gracia del Jubileo
despierte en nosotros,  peregrinos de la esperanza ,
el anhelo de los tesoros del cielo.
Que esa misma gracia difunda por toda la tierra
la alegría y la paz de nuestro Redentor . 

A ti, Dios nuestro, eternamente bendito, sea la gloria y la alabanza por los siglos.

Amén.


– Papa Francisco