El Papa León XIV reflexiona sobre el matrimonio y la familia en su primera Audiencia General tras la operación
22 de octubre 2026
El Papa León XIV presidió este miércoles la Audiencia General en la Plaza de San Pedro, apenas ocho días después de haber recibido el alta del Policlínico Gemelli de Roma, donde fue sometido a una intervención quirúrgica por un cáncer de pulmón.
Durante su catequesis, el Santo Padre retomó las enseñanzas de la Constitución pastoral Gaudium et spes del Concilio Vaticano II y centró su reflexión en el matrimonio, la familia, el amor conyugal y la responsabilidad de los esposos ante la transmisión de la vida.
El Pontífice explicó que, después de abordar en su primera parte la dignidad de la persona humana y su misión en el mundo, Gaudium et spes dedica una segunda sección a algunos de los principales desafíos de la sociedad contemporánea, iluminándolos desde el Evangelio y la experiencia humana.
Entre estos temas, señaló, ocupa un lugar fundamental el matrimonio y la familia. El Concilio Vaticano II destaca que el bienestar de las personas y de la sociedad está profundamente relacionado con la estabilidad y el desarrollo de la comunidad familiar.
En este sentido, el Papa destacó la visión del matrimonio presentada por Gaudium et spes como una «íntima comunidad conyugal de vida y amor», fundada en el compromiso mediante el cual los esposos se entregan y se reciben mutuamente.
León XIV recordó que la unión entre el hombre y la mujer implica una entrega plena, de modo que ambos llegan a ser «una sola carne». Por ello, el matrimonio exige fidelidad y una unidad indisoluble, que encuentra también una expresión particular en la apertura a la vida y en la educación de los hijos.
El Santo Padre explicó que el amor entre los esposos, enriquecido por el Sacramento del Matrimonio, participa del amor de Cristo por la Iglesia. De esta manera, los cónyuges están llamados a amarse con una entrega semejante a la de Cristo, que se entregó completamente por su Iglesia.
Un amor que abarca toda la persona
Al profundizar en el amor conyugal, el Papa señaló que este no puede reducirse únicamente a la atracción física o erótica. Aunque esta dimensión forma parte del matrimonio, el verdadero amor conyugal comprende toda la persona y se manifiesta también en el afecto, la ternura, la entrega y el cuidado mutuo.
León XIV subrayó además que el hombre y la mujer poseen la misma dignidad y que el amor matrimonial está llamado a impregnar toda la existencia de los esposos. La intimidad conyugal, explicó, expresa una entrega integral de persona a persona y contribuye a fortalecer la comunión y la alegría compartida.
El Pontífice también se refirió a la fecundidad matrimonial, recordando que los hijos constituyen «el don más excelente del matrimonio». A través de la generación y educación de nuevas vidas, los esposos participan de manera particular en la obra creadora de Dios.
Por esta razón, explicó, el matrimonio implica una importante responsabilidad humana y cristiana. Los esposos deben discernir ante Dios aquello que corresponde al bien de ellos mismos y de sus hijos, tanto los que ya han nacido como aquellos que puedan llegar en el futuro.
La defensa de la vida desde la concepción
El Papa recordó que esta responsabilidad debe estar guiada por una conciencia formada de acuerdo con la ley de Dios y con la enseñanza de la Iglesia, iluminada siempre por el Evangelio.
En este contexto, destacó que Gaudium et spes no presenta una oposición entre el amor conyugal y la transmisión responsable de la vida. Por el contrario, ambos aspectos deben permanecer unidos dentro de una auténtica comprensión del matrimonio y de la entrega mutua de los esposos.
León XIV recordó también la enseñanza conciliar sobre la necesidad de proteger la vida humana desde su concepción y de rechazar el aborto y el infanticidio. Al mismo tiempo, destacó el respeto y la reverencia que deben acompañar los actos propios de la vida matrimonial.
La familia, fundamento de la sociedad
Finalmente, el Santo Padre destacó la dimensión social de la familia. Citando nuevamente Gaudium et spes, recordó que la familia constituye una «escuela del más rico humanismo» y uno de los fundamentos esenciales de la sociedad.
Por ello, afirmó que quienes tienen responsabilidades en los ámbitos político, social y cultural están llamados a trabajar de manera efectiva por el fortalecimiento del matrimonio y la familia.
El Papa León XIV concluyó señalando que este compromiso resulta especialmente urgente en la actualidad. Recordó que la Iglesia ha mantenido esta preocupación pastoral a través de los Pontífices que han sucedido al Concilio Vaticano II, hasta llegar a las iniciativas sinodales impulsadas por el Papa Francisco.
El Santo Padre encomendó finalmente a las familias de todo el mundo a la protección de la Sagrada Familia de Nazaret, pidiendo que sea luz y guía para el camino que están llamados a recorrer.
Compartir
Suscríbete a EWTN España
Mantente al día con nuestras noticias más importantes y recibe contenido exclusivo directamente en tu correo electrónico.
Otras noticias












