Así es la estatua hiperrealista del Papa León XIV creada por un artista peruano
26 de octubre 2026
Una figura del Papa León XIV que parece cobrar vida ha comenzado a llamar la atención de quienes recorren el centro de Lima. La escultura reproduce con gran precisión el rostro, la expresión y la vestimenta del Pontífice y fue elaborada por el artista peruano Walter Huamán, conocido artísticamente como Walt Wizard.
La obra es una estatua hiperrealista que busca reproducir hasta los detalles más pequeños de la apariencia humana. Para conocer el proceso detrás de esta creación, EWTN News Español visitó el taller del artista en el distrito limeño de Santiago de Surco, donde también se encuentran otras esculturas que sorprenden por su parecido con personas reales.
Entre ellas están Bruce Willis interpretando a John McClane en Duro de matar, el héroe naval peruano Miguel Grau, Santa Rosa de Lima y una representación de Jesucristo Resucitado.
Cada escultura tiene una historia diferente, pero todas forman parte de la misma búsqueda artística: conseguir una representación humana lo más precisa posible.
La estatua del Papa León XIV, presentada como la primera escultura del Pontífice realizada mediante esta técnica, pertenece a la serie Perú: Rostros de Fe y Valentía. Sin embargo, para su creador, la obra tiene un significado que trasciende el ámbito artístico.
Un encuentro con el Papa que inspiró la escultura
El origen de la estatua se encuentra en un encuentro que Walt Wizard tuvo con el Papa León XIV en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano, en noviembre del año pasado.
En aquella ocasión, el artista presentó al Pontífice una escultura hiperrealista de Jesucristo. El encuentro quedó grabado en su memoria y terminó convirtiéndose en una fuente de inspiración para una nueva obra.
“Para mí fue un momento increíble, lleno de mucha emoción”, recordó Wizard en conversación con EWTN News Español.
La cercanía con el Santo Padre le permitió observar detalles que normalmente resultan difíciles de apreciar mediante fotografías: sus facciones, el tono de su piel, el cabello y otros rasgos de su rostro.
Después de aquella experiencia, surgió una pregunta en el artista: “¿Por qué no también hacer de alguna manera que otras personas tengan ese tipo de sensación?”. Su intención era que otros peruanos pudieran experimentar, aunque fuera a través de la escultura, algo de aquella cercanía que él había vivido personalmente.
“Yo creo que los peruanos o el Papa se merecen poder tener esa sensación”, explicó.
Cuatro meses para reproducir al Pontífice
La elaboración de la estatua de León XIV tomó aproximadamente cuatro meses. Dos de ellos estuvieron dedicados principalmente a la investigación y recopilación de referencias. Wizard estudió numerosas fotografías para identificar con precisión las facciones del Pontífice, sus proporciones corporales, la vestimenta y los diferentes elementos que utiliza.
La técnica hiperrealista empleada utiliza silicona de grado médico, un material que permite reproducir con gran fidelidad la apariencia de la piel humana. Sobre la escultura se incorporan cuidadosamente detalles como poros, arrugas, pestañas y cejas. Algunos elementos son trabajados individualmente para conseguir que la figura tenga una apariencia lo más natural posible.
Pero, para el artista, existe un elemento del rostro que resulta especialmente importante: los ojos. “Yo creo que la parte más importante es la parte de los ojos”, explicó.
El objetivo no era únicamente reproducir físicamente la mirada del Papa, sino intentar transmitir mediante ella las emociones que Wizard experimentó durante su encuentro con el Pontífice.
“Es poder plasmar en la obra ese momento”, señaló.
La investigación también permitió descubrir pequeños rasgos característicos de León XIV, entre ellos algunos lunares y el particular gesto que se forma en la zona superior de su labio.
“Buscamos la perfección de la imperfección”, resumió el artista.
La ropa y los accesorios requirieron igualmente un trabajo detallado. La escultura reproduce elementos como el anillo papal, la cruz y el calzado utilizado por el Santo Padre.
Cada una de estas piezas fue trabajada como parte de un mismo proceso para conseguir que la figura resultara coherente y realista.
“Es un trabajo de mucho apasionamiento que uno realiza. Realmente uno tiene que tener bastante amor para poder lograr el objetivo final”, afirmó Wizard.
El arte como una forma de servir a Dios
La estatua del Papa León XIV también está vinculada a un proceso de fe que el artista ha experimentado durante los últimos años.
Wizard recuerda particularmente una Misa celebrada en Chiclayo por Mons. Edgard Rimaycuna, secretario personal del Papa León XIV. Durante aquella celebración escuchó una invitación que marcaría su manera de comprender su trabajo: poner los propios dones al servicio de Dios.
Posteriormente, el encuentro con León XIV en el Vaticano reforzó esa convicción. El artista recuerda especialmente el momento en que el Pontífice tocó la escultura de Jesucristo que había llevado consigo.
“Yo pude sentir en su mirada realmente algo positivo que me transmitía y la afirmación de que estaba haciendo algo bien, porque tocó la estatua”, relató.
Para Wizard, aquel gesto se convirtió en un estímulo para continuar desarrollando su trabajo artístico. La estatua de León XIV no surgió como un encargo, sino como una iniciativa personal nacida de aquella experiencia.
En este camino también ha encontrado inspiración en la carta que San Juan Pablo II dirigió a los artistas en 1999. “Nuestra vocación es un regalo que no tenemos que esconder, es un regalo que tenemos que usar de una manera buena y positiva, llevando la belleza y también el mismo misterio del Evangelio”, sostuvo.
“Perú: Rostros de Fe y Valentía”
La escultura del Papa León XIV forma parte de un proyecto artístico de mayores dimensiones: Perú: Rostros de Fe y Valentía. A través de esta colección, Wizard busca representar a figuras que han dejado una huella significativa en la historia del Perú, entre ellas varios santos.
En su taller ya trabaja en nuevas representaciones de San Martín de Porres y San Juan Macías, mientras que también tiene proyectada una escultura de Santo Toribio de Mogrovejo. El artista espera poder avanzar con estas obras en el contexto de una eventual visita del Pontífice al Perú y, si las circunstancias lo permiten, que el propio León XIV pueda conocerlas.
“Sería muy emocionante, ¿verdad? Creo que si este Papa vuelve a casa, es como tener un familiar de vuelta. ¿No quieres enseñarle lo mejor que tienes?”, expresó. Sin embargo, la finalidad del proyecto no depende exclusivamente de una visita papal. Wizard quiere que sus esculturas ayuden especialmente a niños y jóvenes a acercarse a la vida de los santos.
Para el artista, estos hombres y mujeres pueden convertirse en verdaderos referentes para las nuevas generaciones. “Esos son los verdaderos superhéroes que han estado en la Tierra”, afirmó.
“No nos olvidemos de que tenemos personas de carne y hueso que estuvieron en la Tierra y realmente han sido superhéroes. Deben estar más presentes en los niños y jóvenes”, añadió.
Su proyecto contempla seguir incorporando nuevos santos a la colección, así como ángeles y arcángeles. Además, trabaja en una iniciativa dedicada a representar a Jesús histórico, que espera desarrollar hacia finales de este año.
El valor del trabajo manual frente a la inteligencia artificial
El trabajo de Walt Wizard se desarrolla en un momento en que la inteligencia artificial permite generar imágenes y representaciones digitales de prácticamente cualquier personaje.
Frente a esta realidad, el artista defiende la importancia de conservar el valor del trabajo manual y de la investigación que existe detrás de una obra hiperrealista. “Está muy bien el adelanto, la tecnología, como humanidad, pero tenemos que saber cómo manejarlo”, afirmó.
Wizard puso como ejemplo las representaciones del rostro de Jesús realizadas a partir de estudios de la Sábana Santa. A su juicio, la tecnología puede ser una herramienta útil, pero no debe sustituir la investigación ni la comprensión de los elementos históricos y religiosos relacionados con una representación.
Su trayectoria tampoco ha estado exenta de dificultades. Algunas de sus iniciativas no han encontrado inmediatamente el respaldo que esperaba, pero el artista ha decidido continuar adelante con aquello que considera parte de su misión.
En esa perseverancia reconoce la influencia de su formación católica, de sus padres y especialmente de su abuela. También recuerda cómo la vida familiar y la participación en la Iglesia durante su infancia fueron sembrando una fe que, con el paso del tiempo, ha adquirido un nuevo significado en su vida.
Hoy, Wizard considera que su arte puede convertirse en una forma concreta de compartir esa herencia y poner los dones que recibió al servicio de los demás.
“Hoy encuentro en el arte una manera concreta de expresar esa herencia y poner mi talento al servicio de los demás”, concluyó.
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