León XIV reza el Rosario por la paz ante la Virgen de Lourdes y pide al mundo abrir el corazón a Dios
1 de junio del 2026
En una de las imágenes más emotivas de su pontificado, el Papa León XIV presidió este 30 de mayo un Rosario mundial por la paz desde la Gruta de Lourdes de los Jardines Vaticanos, uniéndose espiritualmente a santuarios marianos de todo el mundo y elevando una intensa oración por las víctimas de la guerra, la violencia y el sufrimiento humano.
Ante la mirada de la Virgen María, el Santo Padre recordó que la paz no es una utopía ni una simple aspiración humana, sino un don de Dios que puede transformar los corazones y renovar la historia cuando el hombre vuelve sinceramente a Él.
“La paz es siempre posible porque es un don de Dios”.
Un Rosario mundial unido por la paz
Santuarios de todo el mundo rezaron junto al Papa
La iniciativa fue promovida por el Dicasterio para la Evangelización y reunió espiritualmente a algunos de los principales santuarios marianos del mundo. Entre ellos participaron Fátima, Lourdes, Loreto, Medjugorje, Antipolo, Zarvanytsia en Ucrania y el santuario de San Charbel en el Líbano. Miles de fieles siguieron la oración desde distintos países, mientras otros participaron desde la Plaza de San Pedro a través de pantallas gigantes instaladas para la ocasión. El Rosario sirvió además para clausurar el mes de mayo, tradicionalmente dedicado a la Virgen María, en un contexto internacional marcado por numerosos conflictos y tensiones.
María, ejemplo de escucha y obediencia
“Ella inclina el oído del corazón”
Durante su reflexión, León XIV destacó la figura de la Virgen María como modelo de escucha, confianza y apertura a la voluntad de Dios. El Pontífice explicó que María “inclina el oído del corazón” para escuchar la voz del Señor y acoger plenamente su plan de salvación. Su obediencia, recordó, hizo posible la Encarnación del Hijo de Dios. Por ello, invitó a los fieles a mirar a la Madre de Dios como maestra de fe en medio de las incertidumbres y dificultades del mundo actual.
El Rosario, camino hacia Cristo
Una oración que transforma el corazón
El Santo Padre recordó que el Rosario no consiste únicamente en repetir fórmulas, sino en contemplar el rostro de Cristo junto a María y dejar que la Palabra de Dios ilumine la vida. “El Rosario nos permite reconocer al Señor Jesús como la Palabra de Dios”, afirmó, una Palabra de paz dirigida especialmente a quienes regresan a Él con corazón arrepentido. León XIV insistió en que Dios nunca abandona al ser humano, incluso cuando éste se aleja o pierde el rumbo. “El Señor nunca nos abandona, ni siquiera cuando nos olvidamos de Él”, aseguró durante la oración.
Un llamado urgente ante las guerras del mundo
“La paz tiene el rostro de Jesucristo”
El núcleo del mensaje papal estuvo centrado en la necesidad urgente de construir la paz desde el corazón humano. León XIV explicó que la verdadera paz nace de Cristo, porque es Él quien derriba los muros de la enemistad, vence el orgullo con la humildad y redime las heridas del pecado. “La paz tiene el rostro de Jesucristo”, afirmó el Pontífice, subrayando que sólo desde una auténtica conversión interior es posible superar la violencia, el odio y las divisiones. Asimismo, recordó que cuando el hombre se aleja de Dios termina alejándose también de sus hermanos, cayendo en la indiferencia ante el sufrimiento ajeno.
Una oración por quienes sufren la guerra
Víctimas, médicos, refugiados y prisioneros
Cada uno de los misterios del Rosario estuvo dedicado a distintas personas afectadas por los conflictos armados y la violencia. El Papa encomendó especialmente a las víctimas inocentes de la guerra, a quienes anuncian esperanza en medio del sufrimiento, a los médicos y voluntarios que prestan ayuda humanitaria, a los prisioneros y a todos aquellos que padecen humillaciones contra su dignidad. La última decena fue ofrecida por el fin de las guerras y por una paz duradera para toda la humanidad.
También las redes sociales necesitan paz
Un llamado a cuidar las palabras
En un momento especialmente significativo, León XIV recordó que cada persona puede contribuir a construir la paz desde los gestos cotidianos. El Pontífice pidió abstenerse de toda forma de violencia verbal o física, incluyendo la que se produce en internet y en las redes sociales. “Cada uno puede y debe aportar su granito de arena”, afirmó, invitando a promover una cultura de respeto, escucha y reconciliación.
La esperanza cristiana frente al sufrimiento
Preparar el corazón para reconocer a Dios
León XIV aseguró que el mundo necesita recuperar la esperanza y aprender a descubrir la acción de Dios incluso en medio de las pruebas. Por ello animó a los fieles a preparar el corazón para comprender el sentido profundo de los acontecimientos de la historia, reconociendo siempre la providencia divina que guía y sostiene al hombre. En medio de tantas heridas abiertas, recordó que la oración no es evasión, sino una fuerza capaz de transformar la realidad.
Un pontificado marcado por el clamor por la paz
Una de las grandes prioridades de León XIV
Desde el inicio de su pontificado, León XIV ha multiplicado sus llamamientos por la paz en Ucrania, Oriente Medio, África y otros lugares golpeados por la violencia. Este Rosario mundial vuelve a situar esa preocupación en el centro de su ministerio petrino, convencido de que la paz sólo puede construirse cuando el hombre vuelve a Dios y reconoce la dignidad de cada persona. Ante la Virgen de Lourdes, el Papa quiso recordar que ninguna guerra tiene la última palabra y que el amor de Dios sigue siendo más fuerte que cualquier forma de odio.
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