Razones para rechazar la reencarnación. Contradictoria, antivitalista, incluso «insultante».
10 de Septiembre del 2026
Autor: Juan Andrés Segura
Peter Kreeft, católico converso del protestantismo, filósofo doctorado en la Universidad de Yale y profesor en el Boston College y en el King's College de Nueva York, incluyó el asunto en uno de sus libros: Ask Peter Kreeft. Kreeft sintetizó los contenidos de sus respuestas del libro sobre la reencarnación donde explicaba por qué los católicos no creen en ella:
-Porque es contraria a la Resurrección, y Cristo resucitado convivió con los apóstoles y tenía un cuerpo físico que podía tocarse y que Él alimentaba.
-Porque la Biblia la contradice expresamente: "El destino de los hombres es morir una sola vez; y después de la muerte, el juicio" (Heb 9, 27).
-Porque la Iglesia siempre rechazó esa idea a pesar de que ya existía y era muy popular en el ambiente de cultura griega hasta que se difundió el cristianismo. En la filosofía platónica, la vida después de la muerte consiste en liberarse del cuerpo. En el cristianismo, consiste en la resurrección del cuerpo.
-Porque es un insulto al cuerpo. Las Sagradas Escrituras nos dicen que Dios creó el cuerpo, y que la imagen de Dios es en cierto modo corporal además de espiritual.
-Porque es un insulto a la individualidad. Con la reencarnación, tu vida no es única. En tiempos fuiste alguien distinto. Tu único yo se convierte en algo relativo e intercambiable, como si fuese una máscara o un uniforme.
-Porque rompe la unidad de la persona. Descartes, quien en cuanto católico, sí creía que el cuerpo era una sustancia separada del alma. Los cuerpos ocupan espacio pero no piensan; las almas piensan, pero no ocupan espacio. Así que no hay nada común que las una.
-Porque es antivital, al quitarle a la vida todo su dramatismo. La reencarnación es como un examen sin consecuencias. Si puedes hacer infinitos exámenes hasta conseguir aprobar, le quitas todo dramatismo a la prueba. En la vida solo tienes una oportunidad para salvarte, y eso es lo que permite disfrutarla.
La fe católica enseña que el destino del alma no es volver a la tierra en otro cuerpo, sino comparecer ante Dios para recibir el juicio sobre su vida. Este juicio define el destino eterno del alma:
Cielo para quienes han vivido en la gracia de Dios y han sido purificados de todo pecado. Purgatorio para los que necesitan purificación antes de entrar en la gloria celestial. Infierno para los que mueren en pecado mortal sin arrepentirse.
La idea de la reencarnación, que sostiene que el alma tiene múltiples oportunidades para corregirse, niega la realidad de este juicio y contradice la enseñanza de Cristo sobre la salvación.
La Iglesia ha sido firme y constante en rechazar la reencarnación porque contradice la Revelación divina, la Redención de Cristo y la doctrina sobre la vida eterna.
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