Aparece la cruz del Aneto: la Guardia Civil recupera el símbolo cristiano arrancado de la cima más alta de los Pirineos
19 de junio del 2026
La histórica cruz de hierro de tres metros y cerca de 100 kilos fue hallada dos meses después de su desaparición en una zona de difícil acceso, semienterrada bajo la nieve a unos 200 metros de la cumbre.
“La gran cruz que presidió la vigilia se quedará en Madrid como recuerdo de una visita histórica”.
La cruz que durante décadas ha coronado el Aneto, la montaña más alta de los Pirineos y la segunda cima más elevada de España, ha sido finalmente recuperada por la Guardia Civil después de dos meses de incertidumbre, investigaciones y preocupación entre montañeros y vecinos del Valle de Benasque. La estructura metálica, de aproximadamente tres metros de altura y cerca de 100 kilos de peso, había desaparecido el pasado mes de abril tras ser arrancada de su emplazamiento en lo que las autoridades consideraron un acto vandálico. Ahora, tras el deshielo de las últimas semanas, la cruz ha reaparecido en la cara norte de la montaña, a unos 200 metros por debajo de la cumbre. La histórica cruz fue localizada semienterrada en la nieve en una zona de muy difícil acceso de la cara norte del Aneto.
Un hallazgo inesperado durante una operación de rescate
La recuperación se produjo de manera prácticamente fortuita.
A las 16:15 horas del martes 16 de junio, efectivos del Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de Benasque y de la Unidad Aérea de la Guardia Civil de Huesca se dirigían a realizar un rescate cuando observaron desde el aire una estructura metálica semienterrada en la nieve. La pieza se encontraba al pie de una pared situada unos 200 metros por debajo de la cima del Aneto. Tras completar la intervención de emergencia, los especialistas regresaron al lugar para inspeccionar el hallazgo y confirmaron que se trataba de la cruz desaparecida.
Una compleja operación para recuperarla
Debido a las dificultades del terreno y a las dimensiones de la estructura, los agentes decidieron realizar una operación aérea para extraerla de la montaña.
Mediante una maniobra de ciclo grúa, la cruz fue transportada por helicóptero hasta la helisuperficie de Benasque, donde quedó depositada bajo custodia policial mientras continúan las actuaciones administrativas e investigadoras. Una vez concluyan los trámites correspondientes, será entregada al Ayuntamiento de Benasque.
El consistorio deberá decidir ahora si la cruz será restaurada nuevamente y recolocada en su ubicación original.
Un símbolo con más de siete décadas de historia
La cruz del Aneto forma parte del paisaje de la montaña desde hace más de setenta años.
Fue colocada en la cima en 1951 por miembros del Centre Excursionista de Catalunya y con el paso de las décadas se convirtió en uno de los símbolos más reconocibles del Pirineo. Posteriormente se añadieron también una imagen de la Virgen del Pilar y una talla de San Marcial, patrón del Valle de Benasque. Generaciones de montañeros han fotografiado y contemplado la cruz al alcanzar los 3.404 metros de altitud de la cumbre del Aneto, convirtiéndola en un referente tanto religioso como histórico y cultural.
Una cruz marcada por varios ataques
No era la primera vez que este símbolo sufría daños.
En 1999 la cruz fue derribada por un fuerte temporal. Años después, en 2018, apareció pintada de amarillo en un acto que fue ampliamente rechazado por montañeros y vecinos de la zona. Más recientemente, la estructura había sido retirada para una profunda restauración debido al deterioro acumulado tras décadas soportando las durísimas condiciones climáticas de la alta montaña. Después de dos años de trabajos, fue reinstalada en agosto de 2025 mediante una compleja operación realizada también por el GREIM y la Unidad Aérea de la Guardia Civil. Sin embargo, apenas unos meses después volvió a desaparecer, aparentemente tras haber sido cortada de su base mediante herramientas especializadas.
El gesto de un joven que conmovió a España
La desaparición de la cruz provocó una gran reacción entre numerosos montañeros y creyentes. Uno de los episodios más emotivos se produjo cuando el joven francés Maël Le Lagadec, de 18 años, decidió tallar una cruz de madera de nogal de 35 kilos y cargarla durante una ascensión de 28 kilómetros y 1.900 metros de desnivel para colocarla en la cima del Aneto. Su gesto dio la vuelta a España y fue interpretado por muchos como una respuesta de esperanza ante el acto vandálico.
Benasque estudiará su reinstalación
Con la recuperación de la pieza original, se abre ahora una nueva etapa para uno de los símbolos más queridos del Pirineo aragonés. El Ayuntamiento de Benasque deberá valorar el estado en que se encuentra la estructura y decidir si vuelve a ser restaurada para regresar a la cumbre donde permaneció durante décadas. Mientras tanto, la noticia de su hallazgo ha sido recibida con alivio por numerosos vecinos, montañeros y peregrinos que veían en ella mucho más que una simple estructura metálica: un símbolo profundamente unido a la historia, la identidad y la memoria del Aneto. Después de dos meses desaparecida, la cruz ha vuelto a aparecer. Y con ella, para muchos, regresa también una parte de la historia del techo de los Pirineos.
Discursos del Papa León XIV
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