Inicia el Año Jubilar Guadalupense con un llamado a vivir la fe desde la gratitud, la humildad y la confianza
31 de Agosto del 2026
El Santuario de Santa María de Guadalupe, en Extremadura (España), dio inicio al Año Jubilar Guadalupense 2026-2027, un tiempo especial de gracia que se prolongará hasta el 8 de septiembre de 2027. La celebración fue presidida por el Arzobispo de Toledo y Primado de España, Mons. Francisco Cerro, quien invitó a las diócesis españolas a vivir este jubileo desde tres actitudes fundamentales: agradecimiento, humildad y confianza en Dios.
Durante la Misa de apertura y la solemne apertura de la Puerta Santa, Mons. Cerro reflexionó sobre la necesidad de volver a colocar el Evangelio en el centro de la vida ante las dificultades, conflictos y sufrimientos que enfrenta la sociedad.
“Como no metamos a tope el Evangelio, vamos viendo que cada vez nos cuesta más salir de las guerras, los conflictos, los problemas y los sufrimientos”, señaló el prelado, al explicar que estas tres virtudes pueden ayudar a los fieles a afrontar las circunstancias de la vida desde la fe.
Un jubileo para aprender a agradecer
En primer lugar, el Arzobispo de Toledo destacó la importancia del agradecimiento como una actitud esencial para quien busca vivir plenamente su relación con Dios.
“La persona que no sabe agradecer, probablemente lleva un cadáver siempre en el corazón”, afirmó, al subrayar que la gratitud permite reconocer los dones recibidos y descubrir que la verdadera felicidad procede del Señor.
Para Mons. Cerro, el Año Jubilar Guadalupense representa una oportunidad para recuperar esta mirada agradecida y reconocer la presencia de Dios incluso en medio de las dificultades.
La humildad como camino de reconciliación
La segunda clave propuesta por el prelado fue la humildad. En este sentido, explicó que el Santuario de Guadalupe será durante este año un lugar marcado por numerosas invitaciones a la reconciliación, especialmente ante las divisiones que existen actualmente en España.
El Arzobispo llamó a las personas a aprender a mirarse nuevamente “a los ojos como hacen las madres” y destacó que la humildad abre el corazón a Dios.
“Quien es humilde se mete a Dios en el bolsillo”, expresó, mientras advertía que la soberbia impide conmover tanto el corazón de Dios como el de la Virgen María.
De esta manera, el jubileo busca ser también un tiempo de encuentro, reconciliación y renovación espiritual para quienes peregrinen hasta el santuario de la Virgen de Guadalupe.
Confiar en Dios incluso en medio de las pruebas
La tercera actitud señalada por Mons. Cerro fue la confianza. El arzobispo explicó que confiar verdaderamente en Dios significa hacerlo incluso cuando las circunstancias resultan difíciles de comprender.
“El límite de la confianza en Dios es confiar sin límites”, afirmó.
Según explicó, una confianza profunda en el Señor permite crecer en el amor y en la libertad, aunque esto no significa estar exentos de sufrimientos o pruebas. Por el contrario, implica atravesarlos con la certeza de que Dios permanece presente.
“Tenemos que pasar por el misterio de vivir confiando en medio de pruebas”, señaló, recordando que “la victoria está en Jesús”.
Obispos españoles acompañaron la apertura
La inauguración del Año Jubilar contó con la presencia de varios obispos españoles. Entre ellos estuvieron Mons. José Rodríguez Carballo, Arzobispo de Mérida-Badajoz; Mons. Jesús Pulido, Obispo de Coria-Cáceres; y Mons. Ernesto Brotons, Obispo de Plasencia.
También participaron Mons. Ángel Rubio, Obispo Emérito de Segovia y natural de Puebla de Guadalupe, así como los obispos eméritos de Jaén y Albacete, Mons. Amadeo Rodríguez y Mons. Ciriaco Benavente.
La celebración estuvo acompañada por una solemne procesión y la apertura de la Puerta Santa, dando comienzo oficialmente a este tiempo jubilar.
Más de 20 celebraciones jubilares
A lo largo del Año Jubilar Guadalupense se desarrollarán cerca de 20 jubileos particulares, dirigidos a diferentes sectores de la Iglesia y de la sociedad.
Entre las celebraciones previstas se encuentran jornadas dedicadas a los jóvenes, misioneros, personas consagradas, catequistas y educadores, familias, emigrantes, la Hispanidad, hermandades y cofradías, personas mayores, pastoral de la salud, caridad, sacerdotes y evangelización y apostolado seglar.
La programación busca ofrecer distintas oportunidades de peregrinación, encuentro y renovación de la vida cristiana.
Un santuario con una larga tradición de peregrinación
El Santuario de Santa María de Guadalupe tiene una especial relevancia para la historia y la espiritualidad de España y del mundo hispano. Durante el último Año Jubilar Guadalupense, celebrado entre 2020 y 2022 y marcado por la pandemia, más de 200.000 peregrinos acudieron al santuario.
El nuevo jubileo se extenderá hasta septiembre de 2027 y pretende convertirse nuevamente en una oportunidad para que miles de personas se acerquen a la Virgen de Guadalupe y profundicen en su vida de fe.
El jubileo también impulsa una obra social
El Año Jubilar está acompañado además por una iniciativa de carácter social denominada Hogar Santa María de Guadalupe. El proyecto busca favorecer una mayor autonomía de personas con distintas discapacidades intelectuales y físicas, con el acompañamiento de ASDIVI, una entidad local especializada.
De esta manera, el jubileo no se limita a las celebraciones religiosas, sino que incorpora también una dimensión de servicio y compromiso con las personas más vulnerables.
Con la apertura de la Puerta Santa, Guadalupe inicia así un nuevo tiempo de peregrinación y encuentro con Dios. La invitación de Mons. Francisco Cerro resume el espíritu de este Año Jubilar:
vivir desde el agradecimiento por los dones recibidos, practicar la humildad que conduce a la reconciliación y confiar plenamente en Dios aun en medio de las dificultades.
Compartir
Suscríbete a EWTN España
Mantente al día con nuestras noticias más importantes y recibe contenido exclusivo directamente en tu correo electrónico.
Otras noticias












