El Vaticano enviará una nueva misión humanitaria a Ucrania ante un invierno que se prevé “muy duro”
26 de octubre 2026
El Vaticano reforzará su asistencia a la población ucraniana ante la llegada de un invierno que podría agravar las condiciones de millones de personas afectadas por la guerra. Una nueva misión humanitaria recorrerá varias ciudades del país para llevar ayuda y hacer presente la cercanía del Papa León XIV.
El Vaticano intensificará su apoyo humanitario a Ucrania con una nueva misión encabezada por el prefecto del Dicasterio para el Servicio de la Caridad, el arzobispo español Mons. Luis Marín de San Martín.
“El invierno se prevé muy duro y, como cristianos, como Iglesia, no podemos permanecer indiferentes ni pasivos. Mi viaje es una misión de cercanía solidaria, un testimonio de amor”, afirmó el prelado en declaraciones a EWTN News Español.
Mons. Marín viajará a Ucrania del 27 al 30 de octubre en una visita coordinada a través de la Nunciatura Apostólica. Durante esos días recorrerá Kiev, Zaporiyia, Dnipró y Fastiv, donde se encontrará con comunidades católicas de rito latino y greco-católico.
La misión se desarrolla en el marco del acompañamiento que la Santa Sede brinda a una población profundamente afectada por la guerra, que en febrero próximo cumplirá cinco años desde su inicio.
“Tenemos a Ucrania en el corazón”
Uno de los objetivos principales del viaje será conocer directamente las necesidades de las comunidades afectadas y transmitir la cercanía del Santo Padre. “Quiero conocer de cerca las necesidades de la población y, sobre todo, hacer presente la solicitud y la cercanía del Papa León XIV”, explicó Mons. Marín.
“Tenemos a Ucrania en el corazón y, desde el Dicasterio para el Servicio de la Caridad, en nombre del Santo Padre, procuramos responder con ayuda concreta”, añadió. La visita coincide además con una campaña de recolección de ayuda organizada entre los empleados del Vaticano, en colaboración con el Governatorato del Estado de la Ciudad del Vaticano.
La respuesta, según explicó el arzobispo, ha sido especialmente significativa. “Se han recogido, sobre todo, ropa de abrigo, alimentos enlatados, mantas, sábanas, sacos de dormir y prendas de vestir”, detalló.
Estos productos serán transportados por carretera hasta Ucrania mediante el sistema internacional TIR, utilizado para facilitar el tránsito de mercancías entre diferentes países. Una vez en territorio ucraniano, la ayuda será distribuida a través de las estructuras de la Iglesia local.
La parroquia romana de Santa Sofía, uno de los principales puntos de referencia para la comunidad ucraniana en Roma, ha servido nuevamente como centro de almacenamiento y organización de los donativos procedentes de distintos lugares antes de su traslado a Ucrania.
Una red de ayuda de la Iglesia
La nueva misión forma parte de la red de asistencia que el Dicasterio para el Servicio de la Caridad ha desarrollado desde el comienzo de la guerra. A lo largo de estos años, la Santa Sede ha promovido el envío de medicamentos, ayuda económica para familias en situación de vulnerabilidad y diferentes proyectos de asistencia humanitaria.
Estas iniciativas han sido canalizadas mediante la Nunciatura Apostólica y las Iglesias locales, que conocen de manera directa las necesidades de las comunidades afectadas. En esta ocasión, las estructuras caritativas de la Iglesia en Kiev tendrán a su cargo la distribución de los productos recogidos.
Mons. Marín agradeció a quienes hicieron posible la campaña y destacó que la iniciativa también ha permitido tomar mayor conciencia sobre la responsabilidad que cada persona tiene frente al sufrimiento provocado por la guerra.
“Esta recogida de ayuda nos ha colocado ante nuestra responsabilidad personal y ha hecho posible una respuesta concreta al sufrimiento de la población ucraniana”, afirmó.
El prelado agradeció igualmente al Governatorato Vaticano, a los trabajadores del Dicasterio para el Servicio de la Caridad y a todos los donantes que colaboraron en la clasificación y recolección de los productos.
Al mismo tiempo, pidió mantener la oración por el pueblo ucraniano y por el fin de la guerra.
“Pidamos al Señor que conceda el don de la paz”, señaló.
La intensa actividad diplomática de la Santa Sede
La misión humanitaria se produce mientras la Santa Sede mantiene una intensa actividad
diplomática y humanitaria en relación con la guerra en Ucrania. El pasado 16 de octubre, mientras permanecía convaleciente en el Hospital Policlínico Gemelli tras una intervención quirúrgica para extirpar un tumor maligno del pulmón derecho, el Papa León XIV mantuvo una conversación telefónica con el presidente ruso, Vladimir Putin.
Durante la llamada, el Pontífice pidió un “alto el fuego para permitir la llegada de ayuda humanitaria”. El Vaticano señaló que el Papa se refirió particularmente a la situación de Oleshki, ciudad sitiada donde permanecen aproximadamente 2.000 civiles que afrontan graves dificultades y carecen de acceso regular al agua potable y la electricidad.
El presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, Cardenal Matteo Maria Zuppi, también se había desplazado a la zona en el marco de una misión humanitaria. Posteriormente, el Papa León XIV se comunicó desde el Vaticano con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, a quien pidió colaborar con Moscú para alcanzar una tregua humanitaria que permitiera atender la situación de los civiles atrapados en la ciudad.
Estos esfuerzos diplomáticos estuvieron acompañados por gestiones para facilitar el acceso humanitario y el rescate de personas afectadas por el conflicto. Según lo anunciado por Melania Trump, esposa del presidente estadounidense Donald Trump, Moscú confirmó que el alto el fuego destinado a permitir el rescate de civiles en Oleshki comenzaría el 27 de octubre.
La ciudad, tomada por las fuerzas rusas al comienzo de la guerra, lleva meses enfrentando una grave escasez de alimentos y medicamentos. Además, sus habitantes sufren la falta de electricidad, calefacción y agua corriente. La salida de la población también se ha visto dificultada por las condiciones de las carreteras y la presencia de zonas parcialmente minadas.
El Papa recibe al líder de la Iglesia greco-católica ucraniana
En medio de esta situación, el Papa León XIV recibió el pasado 23 de octubre en audiencia privada a Mons. Sviatoslav Shevchuk, Arzobispo Mayor de Kiev-Halych y líder de la Iglesia greco-católica ucraniana.
Durante el encuentro, el primado agradeció al Santo Padre el apoyo constante de la Santa Sede a Ucrania. Asimismo, pidió movilizar a la comunidad católica internacional ante las dificultades que podrían agravarse durante el próximo invierno, especialmente para millones de personas afectadas directa o indirectamente por la guerra.
Según informó Vatican News, Mons. Shevchuk entregó también al Papa listas de prisioneros de guerra ucranianos. El objetivo es que la Santa Sede pueda hacer llegar esta información a las autoridades rusas y contribuir así a facilitar un posible intercambio de prisioneros.
La nueva misión del Dicasterio para el Servicio de la Caridad se suma de esta manera a los esfuerzos pastorales, humanitarios y diplomáticos que la Iglesia Católica mantiene en favor de la población ucraniana.
Ante un invierno que se anuncia especialmente difícil, la Santa Sede busca que la ayuda material vaya acompañada de una presencia cercana y de un mensaje de esperanza y paz para quienes continúan sufriendo las consecuencias de la guerra.
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