León XIV pide a la ONU una gobernanza ética de la Inteligencia Artificial: “La dignidad humana debe estar siempre en el centro”
10 de julio del 2026
En un mensaje dirigido a la Cumbre Mundial
“IA para el Bien Común” de las Naciones Unidas, el Papa León XIV ha reclamado una respuesta internacional firme ante el uso indebido de la inteligencia artificial y ha advertido de que ningún avance tecnológico puede sustituir la responsabilidad moral del ser humano. El Pontífice pidió reforzar la supervisión humana de los sistemas autónomos y garantizar que el desarrollo de la IA esté siempre al servicio de la persona y del bien común.
"La inteligencia artificial debe servir al ser humano; nunca sustituir su responsabilidad, su libertad ni su dignidad."
La inteligencia artificial está transformando la economía, la educación, la medicina, la comunicación e incluso la forma en que las personas se relacionan entre sí. Ante este escenario de profundos cambios, el Papa León XIV ha lanzado uno de sus llamamientos más contundentes hasta la fecha sobre el futuro de esta tecnología, reclamando a la comunidad internacional una gobernanza ética capaz de proteger la dignidad humana frente a los riesgos derivados de un uso irresponsable de los algoritmos. Su mensaje fue enviado a los participantes de la Cumbre Mundial sobre IA para el Bien Común, organizada por las Naciones Unidas en Ginebra, uno de los principales foros internacionales dedicados al futuro de la inteligencia artificial y su impacto sobre la sociedad.
La tecnología necesita una brújula ética
En su intervención, León XIV reconoció el enorme potencial de la inteligencia artificial para impulsar avances científicos, médicos, educativos y sociales capaces de mejorar la vida de millones de personas. Sin embargo, advirtió que esos beneficios solo serán verdaderamente positivos si el desarrollo tecnológico permanece firmemente orientado al servicio del ser humano y nunca se convierte en un fin en sí mismo. Para el Pontífice, toda innovación debe evaluarse a la luz de una pregunta esencial: ¿favorece realmente la dignidad de cada persona?
Cuando la tecnología deja de estar al servicio de las personas
Uno de los principales motivos de preocupación expresados por el Papa es el posible uso indebido de los sistemas de inteligencia artificial. En su mensaje recordó que diversos informes internacionales alertan sobre riesgos relacionados con la manipulación mediante algoritmos, la pérdida de control humano sobre determinadas decisiones y el empleo de sistemas autónomos en ámbitos especialmente sensibles. Por ello, insistió en que la supervisión humana nunca puede desaparecer, especialmente cuando están en juego derechos fundamentales o decisiones que afectan directamente a la vida de las personas.
La responsabilidad no puede delegarse en una máquina
León XIV subrayó que ninguna inteligencia artificial posee conciencia moral ni capacidad para asumir responsabilidades éticas. Aunque estas tecnologías sean capaces de procesar enormes cantidades de información y realizar tareas de gran complejidad, nunca podrán sustituir el juicio moral propio de la persona humana. Por ello, pidió que las decisiones críticas sigan estando siempre bajo control humano efectivo y recordó que la responsabilidad ética no puede ser transferida a un algoritmo.
Proteger especialmente a los más vulnerables
El Santo Padre mostró también una especial preocupación por el impacto que la inteligencia artificial puede tener sobre los menores de edad. Pidió desarrollar políticas que protejan a niños y adolescentes frente a posibles abusos derivados del uso de estas tecnologías y reclamó una especial vigilancia sobre aquellos sistemas capaces de influir en el desarrollo personal, educativo y emocional de las nuevas generaciones.
Diálogo internacional para afrontar un desafío global
León XIV destacó que la inteligencia artificial constituye un desafío de alcance mundial que exige una cooperación igualmente global. Por ello, animó a gobiernos, universidades, científicos, empresas tecnológicas y organismos internacionales a trabajar conjuntamente para establecer normas compartidas que garanticen un desarrollo seguro, transparente y orientado al bien común. Solo mediante el diálogo y la colaboración internacional, afirmó, será posible evitar que los enormes beneficios de esta tecnología terminen generando nuevas formas de desigualdad o exclusión.
En continuidad con Magnifica humanitas
Las palabras del Pontífice profundizan en las ideas ya expuestas en su encíclica Magnifica humanitas, dedicada precisamente a la custodia de la persona humana en la era de la inteligencia artificial. En ambos textos insiste en que la innovación tecnológica solo encuentra su auténtico sentido cuando fortalece la libertad, la justicia y la dignidad de toda persona, especialmente de quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.
La Iglesia quiere participar en este debate
Con este mensaje, la Santa Sede reafirma su voluntad de participar activamente en uno de los grandes debates éticos del siglo XXI. Lejos de rechazar el progreso tecnológico, León XIV propone acompañarlo con una profunda reflexión sobre sus implicaciones humanas, sociales y espirituales, convencido de que el desarrollo científico necesita estar siempre iluminado por principios éticos sólidos.
La inteligencia artificial representa una de las mayores oportunidades de nuestro tiempo, pero también uno de sus mayores desafíos. El llamamiento de León XIV recuerda que el verdadero progreso no se mide únicamente por la capacidad de las máquinas, sino por la forma en que la tecnología contribuye a proteger la dignidad, la libertad y el valor irrepetible de cada ser humano.
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