Resplandeciente como el sol

13 de mayo de 2025
Resplandeciente como el sol
Apenas hace un par de semanas leímos el santo Evangelio donde se escribe sobre la Transfiguración del Señor.

Ese relato lo escribieron San Mateo, San Marcos y San Lucas. En él leemos: “Su cara brillaba como el sol, y su ropa se volvió blanca como la luz”.

En cierta ocasión una persona que escribe en un canal católico de la “Internet” comentó que la Transfiguración revela nuestra Fe y que ese pasaje del santo Evangelio debe ser meditado a fondo.

El Papa san Juan Pablo II proclamó que los jueves se deben leer los rosarios llamados “Misterios Luminosos”, precisamente por lo que escribieron tres de los cuatro Evangelistas.

En efecto, la Transfiguración debe ser llamada un “suceso” en lugar de una “visión”. Empezamos por leer en el Cap. XVII de san Mateo que los discípulos de Jesús estaban dormidos, mientras que el Divino Maestro conversaba con Moisés y Elías. La explicación es que los discípulos sintieron el calor del mediodía y, como decimos en el lenguaje popular, “tomaron una siesta”.

Después de haber despertado, vieron que el rostro de Cristo cambió y que sus vestiduras eran de una blancura resplandeciente; es decir, Cristo en su totalidad se volvió resplandeciente, un atisbo de lo que igualmente los discípulos vieron en Su Gloriosa Ascensión al Cielo.

«Por otro lado, en sus muchas obras santo Tomas de Aquino se refiere a la Transfiguración y escribe que en el Cielo seremos glorificados y que nuestro cuerpo será el mismo, pero con cuatro atributos muy diferentes a los físicos. El Doctor Angélico los menciona: identidad, continuidad, calidad e impasibilidad.»

Los Padres y Doctores de la Iglesia explican que, igualmente, nuestros cuerpos tendrán un increíble resplandor cuando, por la Infinita Misericordia de Dios, seamos llamados a ocupar una “morada” en el Cielo. Con ese resplandor estaremos reflejando el de Dios.

Por otro lado, en sus muchas obras santo Tomas de Aquino se refiere a la Transfiguración y escribe que en el Cielo seremos glorificados y que nuestro cuerpo será el mismo, pero con cuatro atributos muy diferentes a los físicos. El Doctor Angélico los menciona: identidad, continuidad, calidad e impasibilidad.

Ese santo varón continúa diciendo en su formidable escrito “La Suma Teológica” que la Transfiguración ocurrió porque la Gloria Divina de Cristo se traslució (transparentó) a través de Su Cuerpo humano y Él lo permitió para que Pedro, Santiago y Juan (los tres discípulos que Cristo pidió que lo siguieran) pudieran experimentar por un muy breve tiempo la contemplación de un gozo eterno.

Leyendo el pasaje del Evangelio al que nos hemos referido, podemos tener un muy leve atisbo de lo que eso representa para nosotros. Antes, debemos cargar la cruz de Cristo de cada día, como Él mismo nos lo pidió.

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